sudar

Hiperhidrosis

La sudoración es una respuesta a la necesidad del cuerpo para mantenerse fresco y es perfectamente natural. Está regulada por el sistema nervioso simpático. Se suele sudar cuando se realiza ejercicio, cuando hace mucho calor, o cuando una persona está nerviosa, avergonzada, temerosa o furiosa.

La hiperhidrosis es una sudoración excesiva que ocurre sin que se presenten esos desencadenantes y responde a un inapropiado funcionamiento del sistema simpático, pero no se conocen las causas. Se trata de una afección médica por la que una persona suda excesivamente y de manera impredecible incluso cuando la temperatura está fresca o cuando la persona está en reposo. Normalmente afecta a las manos, a los pies y a las axilas.

Las personas que sufren hiperhidrosis suelen sentirse inseguras en sus relaciones sociales y llega a afectarles psicológicamente, aunque la alteración es absolutamente orgánica.

La experiencia ha demostrado que el tratamiento más eficaz para tratar la hiperhidrosis es la toxina botulínica tipo A. Consiste en inyectar pequeñas dosis en la zona afectada para bloquear temporalmente los nervios que estimulan la sudoración. Es un tratamiento seguro, indoloro y eficaz. La patología desaparece a los tres o cuatro días de la inyección y dura unos siete u ocho meses, aunque hay personas a las que les dura hasta año y medio.

La otra opción es la cirugía para extirpar las glándulas sudoríparas. Aparte del riesgo quirúrgico, tiene el inconveniente de que puede aparecer el problema de sudoración en otra área corporal, lo que se llama “hiperhidrosis compensatoria”.